Facebook

Translate

domingo, 22 de noviembre de 2020

 ¿Debería vacunar a mis hijos de la Gripe? 

  Campaña 2020-2021. Parte II

7) “Yo no me pongo la vacuna porque un año que me la puse pasé un gripazo horrible”.

La memoria es engañosa y solemos asociar cualquier cosa que nos suceda a la vacunación, sin que realmente haya una relación causal. Nos vacunamos en otoño, cuando es frecuente padecer resfriados e infecciones respiratorias. Si la vacuna estuviera disponible en Julio, las cosas probablemente las percibiríamos distintas.

De igual manera todo el mundo conoce a alguien que fumaba y bebía sin moderación y vivió feliz hasta los 90 años y a un deportista vegetariano y virtuoso que murió a los 20 años. No son argumentos serios. Sí es cierto que puedes vacunarte y debido a las mutaciones del virus pasar igualmente la gripe, pero no es lo más probable. 



8) ¿Pero este año con el coronavirus es más importante vacunarse? 

Sí, pero no tanto porque la vacuna de la gripe proteja contra el coronavirus (no hay ninguna evidencia, aunque sí se publican cosas al respecto) como por sentido común, logística sanitaria, y responsabilidad social. Cuando coincidan las dos epidemias (que coincidirán) el riesgo de colapso sanitario y social será mayor, y el riesgo de no poder ser atendido adecuadamente por complicaciones de la gripe, serán mayores y viceversa. 

Además, aunque sólo sea por comodidad y ahorro en tiempo y recursos, si pasas este año una gripe y tienes a tus cuatro hijos con fiebre alta, tos y mocos, no les vas a poder llevar al colegio y vas a tener que gastarte un pastón en test para Covid, o vas a generar el gasto a la cuenta común que es los mismo (porque el dinero público sí es de alguien).

Por último, la infección por dos virus de forma simultánea no suele sentar bien a los humanos, ya veremos lo que ocurre con estos dos virus. 


9) Pues mi médico, o mi cuñado médico no se pone la vacuna de la gripe.

Triste pero cierto. Sólo el 30% de los sanitarios se vacunan de la gripe a pesar de las facilidades y recomendaciones.

Con todo respeto a mis colegas, me parece una mezcla de ignorancia, irracionalidad e irresponsabilidad. Ignorancia porque no se puede saber de todo en esta vida, y muchos sanitarios que saben un montón de sus especialidades respectivas no tienen una formación sólida en vacunas. De irracionalidad porque para tomar buenas decisiones hay que estar bien informado y cómo no tenemos tiempo para todo deberíamos preguntar a los que saben. Y finalmente de irresponsabilidad, porque los sanitarios somos potenciales “hipercontagiadores” y encima, de personas vulnerables. 

Además, somos un recurso humano “valioso” especialmente en estos tiempos, y la sociedad no se puede permitir un aluvión de bajas de sanitarios en cualquier momento y menos en tiempos tan difíciles. Además, los sanitarios no valoramos el peso que tiene la ejemplaridad a la hora de hacer educación sanitaria. No puedes recomendar abandonar el tabaco con un cigarrillo en la mano, no beber estando de copas, dieta saludable con 30 kg de sobrepeso, etc., etc.

En muchos hospitales en EE. UU la vacunación para la gripe es obligatoria por contrato.


10) He oído que la vacuna de la gripe aumenta la mortalidad por Covid.

Yo también lo he oído. Y que Bill Gates nos quiere inyectar un chip. Y que hay un chupacabras en Méjico. Y que nos fumigan no sé que desde el cielo. Y...........





domingo, 15 de noviembre de 2020

¿Debería vacunar a mis hijos de la gripe? Preguntas y respuestas gripe 2020-2021.PARTE 1.

1) Respuesta rápida: Sí, salvo contraindicación.

2) ¿Porque lo diga usted?: No, porque la Academia Americana de Pediatría entre otras recomienda la vacunación universal de todos los niños mayores de 6 meses. El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría es más ambiguo: la recomienda en grupos de riesgo, niños que convivan con grupos de riesgo y en embarazadas. En el resto de niños no la recomienda pero la considera una medida recomendable (he tenido que leer dos veces los dos párrafos, reconozco que la estulticia institucional me supera).

3) ¿Es una vacuna segura? Sí. Aunque la composición de las cepas vacunales cambia según se producen las mutaciones del virus, son vacunas con muchos años de experiencia y con una buena red de seguimiento de posibles efectos adversos, lo que permite afirmar esto con la seguridad de “años de experiencia”.









4) ¿Qué efectos adversos? Fundamentalmente locales (dolor, enrojecimiento) leves y no tan frecuentes (20%). La “tan temida fiebre “ocurre en un 10% aproximadamente. Como en todas las vacunas también son posibles otros efectos adversos graves y temibles como la reacción alérgica grave, el síndrome de Guillain- Barré, narcolepsia, púrpura tombocitopénica, etc., pero son excepcionales y los riesgos de complicaciones graves por padecer la gripe en sí son estadísticamente muy superiores. 

5) ¿En qué niños está contraindicada? En niños menores de 6 meses, en niños con alergia a algunos de sus componentes (excepto el huevo, que ya no es contraindicación) y en niños con antecedente de reacción grave a vacunación previa. 

  6) ¿Pero la gripe es grave? ¿Se puede morir un niño de gripe? Afortunadamente los niños pasan la gripe sin incidencias (aunque con molestias a veces importantes) en la inmensa mayoría de los casos. Sin embargo, sí fallecen niños por gripe todos los años. En la temporada 2019-2020 el CDC de EE. UU reportó 188 fallecimientos en niños menores de 19 años. Haciendo una extrapolación simple por población (331 millones frente a 47 millones) en España habría unos 25 fallecimientos por gripe en la temporada pasada, que fue especialmente benigna; en la temporada 2017-2028 hubo casi 4 veces más fallecidos por gripe.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Pediatra más valorado en España 2016

Hace unos pocos días me notificaron que había ganado el  premio al pediatra mejor valorado del año en España 2016.
El premio lo concede Doctoralia, una plataforma internacional  de citas médicas por internet muy popular, basándose en las opiniones de los pacientes y también en los votos de los médicos.













Básicamente es como un directorio dónde figuran casi todos los médicos  y dónde la gente puede opinar sobre ellos, tipo Amazon o TripAdvisor. Además los pacientes pueden hacer preguntas que los especialistas pueden orientar.
La idea es buena, yo soy muy fan de la “democratización de la opinión”, a mí me ayuda como consumidor y a su vez intento  reflejar mis opiniones tanto positivas como negativas en relación a libros, restaurantes, hoteles, etc. Creo que el “feedback” es muy importante, tanto para ayudar a la mejora, como para premiar al que lo hace bien. 
En EE.UU la búsqueda de profesionales médicos por internet es un standard, lo que no está en la red es irrelevante;  en España cada vez tiene más peso. Aunque muchos colegas no le dan mucha importancia, esto es el “futuro-presente”, la gente “Googelea” todo, quiere saber quien le atiende, y la reputación online es muy importante para cualquier profesional.
Esto no me convierte por supuesto en el mejor pediatra de España como piensan mis hijos, je, je.
Tengo la suerte de haber conocido en el pasado y trabajar en la actualidad con muchos médicos mucho más brillantes que yo, que saben mucho más que yo, y de los que tengo la fortuna de seguir aprendiendo cada día.  Pero también es cierto en que el trabajo de un médico es por y para sus pacientes,  y por eso este premio es para mí muy importante.
Muchas gracias a los que se han tomado la molestia en dejar su opinión y muchas gracias a todos los colegas que me han votado y a todos los que cariñosamente me habéis felicitado. Gracias  de todo corazón. Este reconocimiento es para mí un estímulo impagable para seguir haciendo lo que intento cada día, con mejor o peor fortuna: dar a todos mis “pacientitos” y sus familias el mejor cuidado que se  pueda dar y seguir mejorando cada día para ser el mejor médico que pueda ser.


Muchas gracias a todos 

domingo, 20 de noviembre de 2016

Tratamiento de la fiebre en niños. Los 10 mandamientos . Actualizado 2022

Cuando tratamos la fiebre tenemos que recordar que sólo tratamos un signo, con ello no desaparece la enfermedad que lo ha originado.
El objetivo no es por tanto hacerla desaparecer del todo, como se empeñan muchos padres y no pocos pediatras, sino que el niño esté más confortable mientras gestiona la enfermedad.
No es un objetivo razonable que el niño no tenga una sóla décima más por encima de 37ºC como muchos piensan.
Si no has leído los artículos anteriores dónde explico otros aspectos sobre al fiebre, te animo a hacerlo antes de continuar, los tenéis en la etiqueta de fiebre del Blog; aquí el enlace del primero de la serie, fiebre en niños, cuando consultar.




Para "combatir"la fiebre podemos optar por las llamadas medidas físicas o bien por los fármacos.

Las medidas físicas serían el equivalente a abrir la ventana para disipar el  calor en la analogía de la habitación que os contaba el otro día.  Tiene la ventaja de ser "natural" pero el inconveniente de ser incómoda para el niño y tener eficacia limitada en el  tiempo. Poco útil para una fiebre "de verdad"como única medida.
Desabrigar al niño (siempre que esté confortable) ayudará a disipar calor, los paños de agua fría pueden ayudar, pero evitaremos friegas con alcohol o baños con agua fría. Yo no lo he visto porque soy muy joven, je, je, pero me contaron que en Urgencias de la Paz hace años había una bañera que llenaban con agua y hielos para los niños que llegaban con fiebre alta, pobrecitos..
En cuanto a los fármacos o antipiréticos, que actuarían bajando el termostato de la habitación, tenemos 3 opciones: paracetamol, ibuprofeno y metamizol, de los que hablaré a continuación.
La aspirina que muchos recordarnos de nuestra infancia ya no se recomienda para tratar la fiebre porque puede desencadenar un proceso muy grave, el síndrome de Reye. Ya desde la antigüedad se usaba la corteza del sauce blanco como antitérmico ya que contiene salicina, precursor del ácido acetilsalicílico (Aspirina).



                                                                       Satix alba o Sauce blanco


El naproxeno es similar al ibuprofeno, pero en España no está disponible en jarabe.

1) PARACETAMOL. 
Sería la primera opción. Es un fármaco seguro y sin apenas efectos secundarios a las dosis recomendadas. Es un eficaz antitérmico (baja la fiebre) y un buen analgésico (quita el dolor). Alcanza su efecto antes que el ibuprofeno, pero el efecto dura menos, por lo que debemos darlo cada 4-6 horas. Lo importante es no pasar de la dosis máxima diaria, por el riesgo de toxicidad hepática. Al tener dosis máxima diaria, esta dosis que daremos será más baja si lo damos cada 4 horas y más alta si la pauta es cada 6 horas.
Aquí en el blog no voy a hablar de dosis, eso se lo dejo a vuestro pediatra. Si comentaré que hay un rango de dosis recomendado bastante amplio, lo que explica que a veces os manden dosis diferentes, cosa que a veces os despista un poco. También puede haber diferencia entre lo que indica el prospecto (recomendaciones generales orientadas por edad y peso aproximado) y lo que os indica el pediatra (que lo calcula por el peso exacto).
Un problema es su mejorable sabor, algunos niños lo rechazan (no tantos), pero sobre todo que los padres perciben que es menos potente que el ibuprofeno (quizás porque dura menos la acción y claro "la "fiebre vuelve" y eso da mucho miedo. Esa creencia tan extendida de que el "paracetamol no sirve para nada" se repite como un mantra de madre a madre, y tiene como consecuencia que casi todos los padres usan casi exclusivamente el ibuprofeno, tema que a mí personalmente me preocupa.
La vía oral es preferible a la rectal, que es más errática en cuanto a absorción, aunque sin duda es una buena opción para los pequeños que vomitan a voluntad (qué ricos son los niños  ¿verdad?).

2) IBUPROFENO.
Además de un eficaz analgésico y antipirético, tiene acción anti-inflamatoria, ventaja que no tiene el paracetamol. Esto puede ser necesario en el caso de una otitis o una artritis, pero no para la mayoría de las infecciones. Además suprimir la vía inflamatoria que es la respuesta de nuestro organismo a la agresión no tiene por que ser bueno necesariamente.
Otra desventaja es que sí puede tener efectos secundarios incluso a dosis correctas, como gastritis y sangrado digestivo, afectación de la función de las plaquetas y sobre todo daño a nivel renal. En los últimos años se han publicado trabajos haciendo hincapié en el riesgo que puede suponer el uso de ibuprofeno en niños con un nivel de hidratación "justito", cosa que ocurre no sólo en procesos de gastroenteritis, sino en muchos procesos febriles en los que el niño pierde líquido de más por al fiebre y toma menos menos por el malestar que tiene. Esto no quiere decir que el ibuprofeno no sea útil y seguro, insisto, sólo tenemos que ser prudentes.
También tiene una  dosis máxima diaria, y al durar más la acción lo podemos dar cada 6-8 horas. 
No se recomienda en lo menores de 6 meses porque no se hay suficientes estudios de seguridad, pero tu pediatra puede individualizar según el caso.
Los jarabes suelen saber mejor que los del paracetamol, de hecho algunos de vuestros hijos son yonkis como bien sabéis. No hay presentación rectal. Hay marcas con y sin sacarosa, yo prefiero sin, aunque lo más importante es que a tu hijo le guste el jarabe para que no te lo escupa a la cara.
Importante recordar que hay dos concentraciones del fármaco, al 2% y al 4%, recomiendo tener una sóla en casa para evitar errores. En mi opinión es mejor la concentración del 4% ya que supone menos cantidad de jarabe que el niño tiene que engullir.


                                                                Popular marca de ibuprofeno, tal como la pronuncian algunos padres 
                                                                                                                    


3) METAMIZOL.
Conocido por muchos en España como Nolotil®.
Tiene acción analgésica y antipirética potente, pero es de segunda línea, por el riesgo de un efecto adverso muy infrecuente pero muy grave, que es la afectación grave de la médula ósea con agranulocitosis. Aquí en España lo usamos con cierta alegría, pero en EE.UU lo retiraron en 1979 y no lo han vuelto a usar. Es cierto que han salido investigaciones últimamente que dicen que probablemente es mucho más seguro de lo que se dijo en un principio, pero siempre lo usaremos como tercer recurso. Recientemente han retirado la presentación rectal en España.

4) ALTERNANCIA DE ANTIPIRÉTICOS.
Este tema es apasionante, ha hecho correr ríos de tinta en revistas pediátricas y alimentado encendidas discusiones entre los médicos. La última en mi Servicio hace unos días.
Estos son los hechos:
1)Se puso de "moda" hace unos años entre padres y muchos pediatras recomendar alternar siempre antitérmicos, esto es, dar una vez ibuprofeno y la siguiente paracetamol.
2) Posteriormente salieron varios artículos en revistas prestigiosas dónde no recomendaban esta práctica por el riesgo de que los padres confundieran dosis al usar 2 fármacos distintos (como si fueran tontos) y porque no era más eficaz el uso alternante para bajar la fiebre que el uso de uno sólo.
3) La casi totalidad de los pediatras entendieron que "nunca se pueden dar de forma alterna paracetamol e ibuprofeno" y así se los transmitieron como un mantra a sus pacientes. Esto tiene dos consecuencias:
a) Casi todos los padres usan ibuprofeno, porque si solo puedo usar uno, uso el más " potente" y que dura más. Consecuencia: más efectos secundarios.
b) En las ocasiones que a las 3-4 horas de dar ibuprofeno mi hijo vuelve a tener fiebre, "como no puedo dar paracetamol" le doy ibuprofeno, intoxicando a mi hijo.
c) En el caso menos probable de que decida no intoxicar a mi hijo me planto en la Urgencias del hospital a las 3 de las madrugada para que el pediatra de turno "lo intoxique" por mí.
Esto que parece broma, no lo es y es muy serio. Es la consecuencia de leer sólo por encima la literatura médica y no meditar sobre lo que hacemos. En guías muy prestigiosas como la NICE británica lo dice muy claro.
Es mejor usar como norma general sólo un antitérmico, pero si necesitamos usar otro a las 3-4 horas porque vuelve a subir la fiebre y el niño está incomodo, no hay ningún problema en dar el que no hayamos usado, ósea, alternar paracetamol con ibuprofeno cada 3-4 horas, si es necesario.

5) OTRAS RECOMENDACIONES
- No debemos dar antitérmico como preventivo de la reacción vacunal siempre.
Cómo todo, hay que individualizar y en alguna vacunas como la del meningococo B (que ocasiona fiebre o dolor con más frecuencia) si solemos recomendarla.
- No debemos dar antitérmico antes de que aparezca la fiebre para prevenir las crisis febriles incluso aunque nuestro hijo las sufra; está demostrado que no sirve para nada.
- Es muy importante ofrecer líquidos frecuentes a un niño con fiebre, tiene más riesgo de deshidratarse. Si no quiere agua, el Aquarius© no suele fallar (lamentablemente no me pagan por decir esto).
- No dar un antitérmico cuando tu hijo hierve en fiebre porque le vas a llevar a tu pediatra y así lo ve con fiebre, es un bonito detalle, pero no es necesario. Tu pediatra lo podrá explorar mejor sin fiebre y el encuentro será menos traumático para ambos.
- Si tu hijo vomita el antitérmico antes de media hora, es razonable repetir la dosis.
- Hay ocasiones que después de dar un antitérmico la fiebre no sólo no baja sino que encima sube. Esto es motivo frecuente de alarma y consulta, pero muchas veces damos el medicamento en plena
 "subida de fiebre" y el fármaco puede tardar hasta 1-2 horas en hacer efecto; hay que tener paciencia.
- Tampoco es cierto que todos los niños con sibilancias, pitos o asma no pueden tomar ibuprofeno; esto sólo es cierto para los niños sufren  un raro cuadro que asocia asma, intolerancia a AINEs (anti-inflamatorios no esteroideos), sinusitis y poliposis. Es un cuadro muy infrecuente en niños.
- Tampoco se ha demostrado la asociación entre uso de paracetamol y asma 


En resumen, mis recomendaciones. Los 10 mandamientos del tratamiento de la fiebre 

1) La fiebre no es una enfermedad, es sólo un signo.
2) El objetivo no es "cero fiebre", sino que el niño esté confortable. Es muy frecuente que en el  curso de una enfermedad febril banal nuestro hijo tenga durante algunos días temperaturas de 37-37,5º incluso dando antitérmicos y muchos padres lo viven con angustia: "la fiebre no le baja, doctor". Esto es normal, no es fiebre. 
3) Es mejor iniciar el tratamiento con paracetamol, tiene menos efectos secundarios. 
4) Si realmente no es eficaz cambiaremos a ibuprofeno. En casa sólo tendremos una  concentración de ibuprofeno, preferiblemente al 4%. 
5) Si la fiebre es "pesada" y vuelve a subir a las 2-3 horas, podemos alternar ambos, es decir, dar paracetamol, a las 3 horas ibuprofeno, a las 3 horas paracetamol.... Esto sólo será necesario en contadas ocasiones.
6) Si aún así la fiebre no baja, podemos usar de forma puntual metamizol, si  las 2 horas de dar el último antitérmico no vemos efecto. 
7) Evitaremos sobre-abrigar al niño (esto incluye el clásico abrazo madre-oso-manta) y si lo tolera bien y le alivia, le podemos poner unas compresas húmedas (no heladas), pero no como medida única.
Prohibidas las friegas con alcohol, baños de agua helada y demás put.........
8) No usaremos ibuprofeno si el niño tiene vómitos repetidos, diarrea, nos han dicho que está un poco deshidratado, orina poco, o tiene problemas renales ( o tener sólo una riñón).
9) No usaremos antitérmicos de forma preventiva, ni ante la vacunación, ni para prevenir las convulsiones febriles, ni para evitar "que vuelva a subir la fiebre".
10) Ofreceremos líquidos de forma frecuente y siempre nos concentraremos en el bienestar del niño y no tanto en la fiebre.











domingo, 11 de septiembre de 2016

Cordón Umbilical del recién nacido: Cuidados y problemas 1

Cuando nacemos nos cortan el cordón umbilical que nos ha mantenido conectados a nuestras madres. Algunos mantienen un cordón umbilical virtual de por vida, para desesperación de sus mujeres, pero de esas insanas dependencias hablaremos en otro momento.





El trozo que queda o muñón umbilical (así se llama) se secará, momificará y se caerá en unos días, dejando una herida que tras curar, cicatrizar y retraerse dará lugar al simpático ombligo.
Pero mientras ocurre eso, es de vital importancia cuidar bien ese muñón para evitar infecciones. La mayoría de la gente no lo sabe, pero en países menos afortunados que nosotros con bajos niveles sanitarios, es el origen de muchas infecciones: onfalitis, sepsis y muertes de recién nacidos.


                                                 Onfalitis Grado 2 con celulitis (Colección personal) 



Es fácil de entender si pensamos que al fin y al cabo y durante unos días, el ombligo es una herida abierta donde antes se localizaban 2 arterias y una vena umbilical, y además está  situada en una zona bien sucia (el area del pañal). Resumiendo, una herida en contacto con el torrente sanguíneo situada en una zona sucia y contaminada, una combinación explosiva.
Por ello, además de usar material estéril (tijeras y guantes) en el paritorio, hay que cuidarlo posteriormente apropiadamente.
Hay 2 enfoques para cuidar ese cordón, ambos válidos y ninguno ha demostrado clara superioridad sobre el otro, pero si crean confusión a los padres: lo que me dicen en la maternidad, lo que dice la matrona, lo que dice la "Salus", lo que dice el pediatra, y como no, lo que opina mi suegra...

1) CUIDADO EN SECO. Es el que está más en boga en los últimos años. Consiste en lavar con agua y jabón y mantenerlo seco y al aire, sin aplicar ningún antiséptico. Es el recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los recién nacidos en hospitales en países desarrollados.

Ventajas teóricas: Es más natural, no implica el uso de sustancias químicas que aunque seguras  pueden irritar la piel y no altera la flora natural ni selecciona bacterias resistentes. Más barato.
Inconvenientes teóricos: En entornos sociales desfavorecidos se asocian a mayor tasa de infecciones.


2) CUIDADO CON ANTISÉPTICO. Aplicar con una gasa estéril un antiséptico como una solución de clorhexidina al 4% ó alcohol de 70º 2-3 veces al día y siempre que esté sucio o mojado.
Recomendado por la OMS en partos en domicilio o países subdesarrollados.

Ventajas teóricas: Más seguro.
Inconvenientes teóricos: No es natural, implica química, puede irritar y alterar la flora natural. Puede retrasar la caída del muñón.

Es curioso que aquí en España, la Guía de Cuidados desde el nacimiento. Recomendaciones basadas en pruebas y buenas prácticas  publicada por el Ministerio de Sanidad en 2010 sólo menciona el cordón umbilical en dos ocasiones: para decir que hay que hay que pinzarlo y que en la primera visita del recién nacido hay que establecer buenas prácticas de cuidados... nada más en 109 páginas.

Hasta aquí la teoría, luego nos topamos con la realidad. Y la realidad es que el cordón da mucha grima y mucho asco (también llamado respeto o miedo). La mayoría de los padres no quieren ni verlo, así que no te cuento lavarlo y secarlo  con eficacia. Y es por ello que a pesar de la incansable labor educativa que matronas, enfermeras y auxiliares hacen en los hospitales, desde que se recomienda el lavado en seco, vemos más colonizaciones e infecciones del cordón.

Mis recomendaciones personales.
1) Si no te da grima, agua y jabón y secar bien.
2) Si te da grima, mejor usar clorhexidina o alcohol con gasa estéril, limpiando con entusiasmo toda la base, incluyendo la parte de atrás.
3) Dejar siempre al aire, sin cubrir con el pañal y sin poner gasitas ni otros complementos.
4) No aplicar nunca Betadine, ni pomadas antibióticas, ni cremas ni unguentos, ni NADA que no sea Clorhexidina o Alcohol de 70º.
5) Pregunta antes del alta como lo has hecho hasta ahora y asegura cita con tu pediatra a las 48 horas del alta para nueva evaluación.
6) Se puede mojar al bañarlo, pero hay que secar luego muy bien.
7) Puede sangrar un poco, es normal.
7) Si empieza a oler mal o tiene secreción pide cita preferente con tu pediatra
8) Si se pone roja la piel alrededor tienes que acudir a URGENCIAS.

Aprovecho para felicitar a todos los nuevos padres que lean esto. Mucho ánimo....




lunes, 18 de julio de 2016

Viajar con niños

Unas recomendaciones muy generales .Os dejo enlace de un artículo escrito por un pediatra muy buen amigo mío.




                                           Enlace :  Artículo sobre viajar con niños

domingo, 17 de julio de 2016

En defensa de la fiebre. Parte 2. ¿Qué es la fiebre y para qué sirve?. Actualizado 2022

La fiebre es una elevación de la temperatura corporal controlada por un sofisticado sistema, una muestra más de la maravilla que es el cuerpo humano.
Además, hay elevaciones de la temperatura que no son fiebre, entonces hablamos de hipertermia; están fuera de control y son otra cosa que nada tiene que ver con la fiebre, otro día os cuento algo.




Nos podemos imaginar el sistema de control de la temperatura regulado por el hipotálamo como si fuera el termostato de nuestra casa. Por diversas causas, se ajusta el nivel del termostato 0,5º- 4 ºC por encima de su valor normal. Entonces nuestro cuerpo percibe que está frío y pone en marcha mecanismos para ajustar la temperatura corporal a ese nuevo valor. Eso explica que sintamos frío, busquemos abrigo, tengamos escalofríos, aumente nuestro metabolismo, el corazón lata  más rápido... todo ello con el fin de aumentar nuestra temperatura.
También se activan mecanismos para disminuir la pérdida de calor por la piel, que tiene como consecuencia esas manos y pies fríos que tantas veces nos alarman.
Es como si en nuestra habitación, para lograr la nueva temperatura dispuesta en nuestro termostato, se activara a tope la calefacción y cerráramos todas las ventanas.
La fiebre por tanto produce síntomas por sí sola, a veces difícil de diferenciar de los que produce la enfermedad en sí: el niño está irritable, tiene mala cara, está pálido, abatido, le duele la cabeza, la tripa, le puede doler todo el cuerpo, vomita, no quiere comer... todos ellos síntomas inespecíficos que provoca la fiebre y preocupan aún más a unos ya preocupados padres de un niño con fiebre.
Ese termostato es característico de cada persona, explica lo que nos cuentan las madres: hay niños que casi nunca tienen fiebre alta, otros en cambio se ponen en 40ºC con facilidad...
La fiebre está mediada por la acción de unas sustancias llamadas pirógenos, que pueden ser producidos por agentes infecciosos, pero también por células de nuestros sistema inmunológico.
Y esto lo cuento, para entender algo muy importante en relación a la fiebre. Detrás de una fiebre no siempre hay una infección; hay otras causas, algunas de hecho peores. Hay fiebre por tumores, por procesos inflamatorios o inmunológico, por fármacos... Soy consciente que esta afirmación no va a tranquilizar a mis lectoras más hipocondriacas, pero afortunadamente es muy muy infrecuente, y mucho más en los  niños.



                                                     "Durante el parto el dolor es tan intenso que una mujer casi 
                                                      puede llegar a imaginarse como se siente un hombre con fiebre ".



Y todo esto, ¿sirve para algo? Pues parece que sí. Un mecanismo tan costoso desde el punto de vista energético (aquí es donde capto la atención de algún ingeniero despistado que puede estar  leyendo  esto) no ha persistido a lo largo de millones de años de evolución sin tener beneficios. La evolución de las especies (incluyendo la nuestra) es así de pragmática. Lo que no sirve o no se usa acaba desapareciendo, lo que plantea no pocas incertidumbres en cuanto al futuro del cerebro humano y algún otro órgano, pero ese es otro tema....
Está demostrado que un aumento de la temperatura en sangre dificulta la multiplicación de muchos microorganismos, lo que nos ayuda a luchar contra la infección. Eso explica por qué muchos animales de sangre fría como peces o lagartos buscan fuentes de calor cuando presentan una infección. Hay estudios de la era pre- antibiótica que nos cuentan como el pronóstico de muchas infecciones era mejor si cursaban con fiebre.


                                       
                                       


Y este rollo lo cuento para explicar por qué no debemos forrar a nuestros hijos con antitérmicos; la fiebre tiene beneficios que no debemos despreciar, hay que usar antitérmicos con prudencia.
Y además, insisto, la fiebre es sólo un signo, no es una enfermedad en sí misma. Ya saben mis pacientitos que mientras no piense que haya una causa grave de fiebre no me me inquieto, sólo espero a descubrir cual es la causa de la fiebre y puedo esperar más o menos tiempo según la edad del niño y su estado, esperar antes de hacer pruebas o poner tratamientos. Esa espera vigilante del pediatra juicioso a veces desespera a los padres, que no entienden (porque seguramente no lo explicamos bien) que la fiebre no es el problema, es sólo una manifestación, no es peligrosa y no produce daños.
La fiebre que origina una infección no produce daño en niños sanos, salvo que exceda la temperatura de 41,5ºC ( medición rectal, nada de termómetros óticos o frontales).
A partir de 41ºC hablamos de hiperpirexia, y aquí es cierto que las cosas se ponen serias, pero repito 41,5ºC (rectal)  son temperaturas que raramente vemos los pediatras fuera de la temporada gripal. Por eso recomiendo acudir a Urgencias con temperatura mayor de 41ºC rectal (40,5º axilar), cosa que raramente ocurre.
Eso sorprende mucho a la mayoría de los padres que consideran muy altas temperaturas de 39º en adelante, hecho muy frecuentes en procesos virales banales.
En próximo capítulo hablaremos del tratamiento y manejo de la fiebre.

En resumen

1) La fiebre es sólo un signo, no es una enfermedad.
2) Nos importa más la causa de la fiebre, no tanto la fiebre por sí misma.
3) Nos importa más el estado general del niño, no tanto la fiebre.
3) La fiebre puede tener efectos beneficiosos, no hay que empeñarse en hacerla desaparecer a toda costa
4) La fiebre por sí sola no causa daños, salvo por encima de 41ºC axilar
5) Si nuestro hijo está razonablemente bien, una fiebre menor 40,5ºC no es motivo de visita a Urgencias.