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domingo, 11 de septiembre de 2016

Cordón Umbilical del recién nacido: Cuidados y problemas 1

Cuando nacemos nos cortan el cordón umbilical que nos ha mantenido conectados a nuestras madres. Algunos mantienen un cordón umbilical virtual de por vida, para desesperación de sus mujeres, pero de esas insanas dependencias hablaremos en otro momento.





El trozo que queda o muñón umbilical (así se llama) se secará, momificará y se caerá en unos días, dejando una herida que tras curar, cicatrizar y retraerse dará lugar al simpático ombligo.
Pero mientras ocurre eso, es de vital importancia cuidar bien ese muñón para evitar infecciones. La mayoría de la gente no lo sabe, pero en países menos afortunados que nosotros con bajos niveles sanitarios, es el origen de muchas infecciones: onfalitis, sepsis y muertes de recién nacidos.


                                                 Onfalitis Grado 2 con celulitis (Colección personal) 



Es fácil de entender si pensamos que al fin y al cabo y durante unos días, el ombligo es una herida abierta donde antes se localizaban 2 arterias y una vena umbilical, y además está  situada en una zona bien sucia (el area del pañal). Resumiendo, una herida en contacto con el torrente sanguíneo situada en una zona sucia y contaminada, una combinación explosiva.
Por ello, además de usar material estéril (tijeras y guantes) en el paritorio, hay que cuidarlo posteriormente apropiadamente.
Hay 2 enfoques para cuidar ese cordón, ambos válidos y ninguno ha demostrado clara superioridad sobre el otro, pero si crean confusión a los padres: lo que me dicen en la maternidad, lo que dice la matrona, lo que dice la "Salus", lo que dice el pediatra, y como no, lo que opina mi suegra...

1) CUIDADO EN SECO. Es el que está más en boga en los últimos años. Consiste en lavar con agua y jabón y mantenerlo seco y al aire, sin aplicar ningún antiséptico. Es el recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los recién nacidos en hospitales en países desarrollados.

Ventajas teóricas: Es más natural, no implica el uso de sustancias químicas que aunque seguras  pueden irritar la piel y no altera la flora natural ni selecciona bacterias resistentes. Más barato.
Inconvenientes teóricos: En entornos sociales desfavorecidos se asocian a mayor tasa de infecciones.


2) CUIDADO CON ANTISÉPTICO. Aplicar con una gasa estéril un antiséptico como una solución de clorhexidina al 4% ó alcohol de 70º 2-3 veces al día y siempre que esté sucio o mojado.
Recomendado por la OMS en partos en domicilio o países subdesarrollados.

Ventajas teóricas: Más seguro.
Inconvenientes teóricos: No es natural, implica química, puede irritar y alterar la flora natural. Puede retrasar la caída del muñón.

Es curioso que aquí en España, la Guía de Cuidados desde el nacimiento. Recomendaciones basadas en pruebas y buenas prácticas  publicada por el Ministerio de Sanidad en 2010 sólo menciona el cordón umbilical en dos ocasiones: para decir que hay que hay que pinzarlo y que en la primera visita del recién nacido hay que establecer buenas prácticas de cuidados... nada más en 109 páginas.

Hasta aquí la teoría, luego nos topamos con la realidad. Y la realidad es que el cordón da mucha grima y mucho asco (también llamado respeto o miedo). La mayoría de los padres no quieren ni verlo, así que no te cuento lavarlo y secarlo  con eficacia. Y es por ello que a pesar de la incansable labor educativa que matronas, enfermeras y auxiliares hacen en los hospitales, desde que se recomienda el lavado en seco, vemos más colonizaciones e infecciones del cordón.

Mis recomendaciones personales.
1) Si no te da grima, agua y jabón y secar bien.
2) Si te da grima, mejor usar clorhexidina o alcohol con gasa estéril, limpiando con entusiasmo toda la base, incluyendo la parte de atrás.
3) Dejar siempre al aire, sin cubrir con el pañal y sin poner gasitas ni otros complementos.
4) No aplicar nunca Betadine, ni pomadas antibióticas, ni cremas ni unguentos, ni NADA que no sea Clorhexidina o Alcohol de 70º.
5) Pregunta antes del alta como lo has hecho hasta ahora y asegura cita con tu pediatra a las 48 horas del alta para nueva evaluación.
6) Se puede mojar al bañarlo, pero hay que secar luego muy bien.
7) Puede sangrar un poco, es normal.
7) Si empieza a oler mal o tiene secreción pide cita preferente con tu pediatra
8) Si se pone roja la piel alrededor tienes que acudir a URGENCIAS.

Aprovecho para felicitar a todos los nuevos padres que lean esto. Mucho ánimo....




lunes, 18 de julio de 2016

Viajar con niños

Unas recomendaciones muy generales .Os dejo enlace de un artículo escrito por un pediatra muy buen amigo mío.




                                           Enlace :  Artículo sobre viajar con niños

domingo, 17 de julio de 2016

En defensa de la fiebre. Parte 2. ¿Qué es la fiebre y para qué sirve?

La fiebre es una elevación de la temperatura corporal controlada por un sofisticado sistema, una muestra más de la maravilla que es el cuerpo humano.
Además, hay elevaciones de la temperatura que no son fiebre, entonces hablamos de hipertermia; están fuera de control y son otra cosa que nada tiene que ver con la fiebre, otro día os cuento algo.




Nos podemos imaginar el sistema de control de la temperatura regulado por el hipotálamo como si fuera el termostato de nuestra casa. Por diversas causas, se ajusta el nivel del termostato 0,5º- 4 ºC por encima de su valor normal. Entonces nuestro cuerpo percibe que está frío y pone en marcha mecanismos para ajustar la temperatura corporal a ese nuevo valor. Eso explica que sintamos frío, busquemos abrigo, tengamos escalofríos, aumente nuestro metabolismo, el corazón lata  más rápido... todo ello con el fin de aumentar nuestra temperatura.
También se activan mecanismos para disminuir la pérdida de calor por la piel, que tiene como consecuencia esas manos y pies fríos que tantas veces nos alarman.
Es como si en nuestra habitación, para lograr la nueva temperatura dispuesta en nuestro termostato, se activara a tope la calefacción y cerráramos todas las ventanas.
La fiebre por tanto produce síntomas por sí sola, a veces difícil de diferenciar de los que produce la enfermedad en sí: el niño está irritable, tiene mala cara, está pálido, abatido, le duele la cabeza, la tripa, le puede doler todo el cuerpo, vomita, no quiere comer... todos ellos síntomas inespecíficos que provoca la fiebre y preocupan aún más a unos ya preocupados padres de un niño con fiebre.
Ese termostato es característico de cada persona, explica lo que nos cuentan las madres: hay niños que casi nunca tienen fiebre alta, otros en cambio se ponen en 40ºC con facilidad...
La fiebre está mediada por la acción de unas sustancias llamadas pirógenos, que pueden ser producidos por agentes infecciosos, pero también por células de nuestros sistema inmunológico.
Y esto lo cuento, para entender algo muy importante en relación a la fiebre. Detrás de una fiebre no siempre hay una infección; hay otras causas, algunas de hecho peores. Hay fiebre por tumores, por procesos inflamatorios o inmunológico, por fármacos... Soy consciente que esta afirmación no va a tranquilizar a mis lectoras más hipocondriacas, pero afortunadamente es muy muy infrecuente, y mucho más en los  niños.



                                                     "Durante el parto el dolor es tan intenso que una mujer casi 
                                                      puede llegar a imaginarse como se siente un hombre con fiebre ".



Y todo esto, ¿sirve para algo? Pues parece que sí. Un mecanismo tan costoso desde el punto de vista energético (aquí es donde capto la atención de algún ingeniero despistado que puede estar  leyendo  esto) no ha persistido a lo largo de millones de años de evolución sin tener beneficios. La evolución de las especies (incluyendo la nuestra) es así de pragmática. Lo que no sirve o no se usa acaba desapareciendo, lo que plantea no pocas incertidumbres en cuanto al futuro del cerebro humano y algún otro órgano, pero ese es otro tema....
Está demostrado que un aumento de la temperatura en sangre dificulta la multiplicación de muchos microorganismos, lo que nos ayuda a luchar contra la infección. Eso explica por qué muchos animales de sangre fría como peces o lagartos buscan fuentes de calor cuando presentan una infección. Hay estudios de la era pre- antibiótica que nos cuentan como el pronóstico de muchas infecciones era mejor si cursaban con fiebre.


                                       
                                       


Y este rollo lo cuento para explicar por qué no debemos forrar a nuestros hijos con antitérmicos; la fiebre tiene beneficios que no debemos despreciar, hay que usar antitérmicos con prudencia.
Y además, insisto, la fiebre es sólo un signo, no es una enfermedad en sí misma. Ya saben mis pacientitos que mientras no piense que haya una causa grave de fiebre no me me inquieto, sólo espero a descubrir cual es la causa de la fiebre y puedo esperar más o menos tiempo según la edad del niño y su estado, esperar antes de hacer pruebas o poner tratamientos. Esa espera vigilante del pediatra juicioso a veces desespera a los padres, que no entienden (porque seguramente no lo explicamos bien) que la fiebre no es el problema, es sólo una manifestación, no es peligrosa y no produce daños.
La fiebre que origina una infección no produce daño en niños sanos, salvo que exceda la temperatura de 41,5ºC ( medición rectal, nada de termómetros óticos o frontales).
A partir de 41ºC hablamos de hiperpirexia, y aquí es cierto que las cosas se ponen serias, pero repito 41ºC (rectal)  son temperaturas que raramente vemos los pediatras fuera de la temporada gripal. Por eso recomiendo acudir a Urgencias con temperatura mayor de 41ºC rectal (40,5º axilar), cosa que raramente ocurre.
Eso sorprende mucho a la mayoría de los padres que consideran muy altas temperaturas de 39º en adelante, hecho muy frecuentes en procesos virales banales.
En próximo capítulo hablaremos del tratamiento y manejo de la fiebre.

En resumen

1) La fiebre es sólo un signo, no es una enfermedad.
2) Nos importa más la causa de la fiebre, no tanto la fiebre por sí misma.
3) Nos importa más el estado general del niño, no tanto la fiebre.
3) La fiebre puede tener efectos beneficiosos, no hay que empeñarse en hacerla desaparecer a toda costa
4) La fiebre por sí sola no causa daños, salvo por encima de 41ºC axilar
5) Si nuestro hijo está razonablemente bien, una fiebre menor 40,5ºC no es motivo de visita a Urgencias.













domingo, 17 de abril de 2016

En defensa de la Fiebre. Parte 1

La "fiebre fobia" está muy arraigada en la sociedad Occidental, y posiblemente España esté en vanguardia, como en tantas otras cuestiones exageradas y disparatadas.




                                                                  Entrañable escena familiar; el que está
                                                                  al otro lado de la línea es el Pediatra
                                                         

En adultos la fiebre es un valor añadido; si tu dolencia cursa sin fiebre, es una infección "de todo a cien", no califica para una baja laboral o para faltar a un compromiso. Aunque te estés literal o figuradamente muriendo de tu "enfermedad afebril", no puedes faltar a esa cena con tus suegros.

En niños es otra cosa, la fiebre es el Maligno, así sin más.



                                                                      Capitel románico de la iglesia de Bois-Sainte-Marie.
                                                                      Brionnais, Francia.


Un estudio realizado en EE.UU que preguntaba a padres sobre los efectos de la fiebre en sus hijos revelaba muchas cosas interesantes. Prácticamente todos creían que la fiebre era siempre dañina, el 46% temían que pudiera producir daño cerebral irreversible y un 58% describían un temperatura de 38,9ºC como "alta".
Por ello no sorprende que el 56% diera antipiréticos a sus hijos aún con una temperatura normal.
Yo no tengo recogidas estadísticas propias, pero me atrevería a decir que por aquí las cosas son incluso peores.
Una gran culpa de esta fiebre-fobia la tenemos nosotros, los profesionales de la salud, especialmente los pediatras.
En primer lugar la mayoría dedicamos poco tiempo en explicar qué es la fiebre, para qué sirve, cuándo hay preocuparse y como hay que tratarla.
En segundo lugar,  porque transferimos a los padres la propia ansiedad que la fiebre nos provoca, a nosotros los "expertos en salud", de forma un tanto (mucho) irracional.
Detalles de comunicación no verbal, la insistencia y la forma  en preguntar sobre la fiebre, la importancia que le damos a su tratamiento, etc.
Es muy revelador como está arraigada en el lenguaje médico esta obsesión en torno a la fiebre.
Muchas enfermedades llevan impresa la palabra fiebre: fiebre amarilla, fiebre tifoidea, fiebre periódica, fiebre Mediterránea, fiebre hemorrágica, fiebre del heno, fiebre puerperal, fiebre por mordedura de rata, fiebre de las trincheras, fiebre de Pontiac, fiebre de las Montañas Rocosas, fiebre reumática...No me invento nada, los médicos hemos estudiado todas estas enfermedades febriles.






                                                                         Trinchera del Regimiento de Cheshire. 
                                                                         Batalla del Somme. Francia 1916.  
                                                                         I Guerra Mundial. 
                                                

Esto es sólo un ejemplo de como los propios médicos damos una importancia desproporcionada a la fiebre como entidad; el lenguaje es muy poderoso, ni siquiera intuimos cuánto.
Para que no quede tan largo, que sé que muchas de mis pacientes lectoras me leen por la noche en la cama con el móvil tras una agotadora y heroica jornada, seguiré el próximo día.
Hablaremos de lo más importante: qué es la fiebre, como nos ayuda, cuándo tratarla, y cuándo preocuparnos.
Me despido disculpándome por no haberme pasado por aquí estos dos últimos meses, pero con el cambio de Hospital y nueva subespecialidad, no he tenido tiempo.
Intentaré ser más regular, aunque reconozco que me encanta cuando me regañan mis tres o cuatro fieles lectoras, parece que este pequeño esfuerzo le sirve para algo a alguien.
Cuidaros.




miércoles, 10 de febrero de 2016

Epidemia gripe en niños 2016

Este año se ha hecho esperar un poco, pero ya está aquí la epidemia anual de gripe.
Es una infección muy frecuente, y sin embargo una gran desconocida entre pacientes y sanitarios.
Los pacientes, porque confunden con frecuencia otras infecciones virales con la gripe. Para algunos todo es una "gripecita" o un "gripazo", ejemplo muy bueno de las connotaciones emocionales del lenguaje.


                                       
                                               

                                                              "Temporada gripe" 

Los sanitarios, porque seguimos "marginando" la vacuna de la gripe y colaboramos a extender su "leyenda negra", sin percatarnos de las consecuencias que esto puede tener en nuestros pacientes.
Si mí médico no se vacuna, ¿por qué voy a vacunar a mi hijo?
Otro día hablaremos largo y tendido sobre el tema.
Si observáis el gráfico primero, en esta 5º semana en Madrid, ya se observa como la curva de casos se dispara, y la podemos comparar con años previos (curva con triángulos rojos= temporada actual).




                                    Datos semana 5º (1-7 Febrero 2016). Comunidad de Madrid. 

En la segunda gráfica, que analiza los casos por edad, podemos comprobar lo que todas las maestras y madres saben: el angel de la gripe está diezmando colegios y guarderías. Luego venimos nosotros, los "viejovenes" y sufridos padres y luego vendrán los abuelos.


      


                        Distribución casos por edades. En "moradito" los niños de 0-4 años 
                       ( NB: si te fijas en los colores, casi parece una predicción del momento político actual)

La tercera tabla nos dice como se manifiesta la gripe habitualmente. Inicio brusco, con tos, fiebre alta y malestar general; sin embargo hay pocos hallazgos en la exploración física.

                                        


Todos estos dato son  aportados por la Red de Médicos Centinela de la Comunidad Madrid que realizan una labor encomiable, y sin embargo poco reconocida. Desde aquí un fuerte abrazo.
A diferencia del año pasado, las cepas que están circulando sí están incluidas en la vacuna de este año, los vacunados podemos estar más tranquilos.
Aunque a priori pueda parecer una época muy aburrida para médicos y pediatras, con muchos pacientes con la misma enfermedad, nada más lejos de la realidad. Es en momentos como éstos dónde la Medicina se acerca al Arte. ¿ Y cómo es eso? Pues muy sencillo.
Con toda la evidencia clínica detrás, pero como mucho "ojo clínico", el buen doctor deberá diagnosticar todos los casos de gripe, que no se cuele nada que no sea gripe y lo parezca (ocurre) y detectar todos los casos de gripe complicada.
Y todo eso con el menor número de pruebas y molestias para el paciente.Y con los mínimos tratamientos innecesarios. Y además, como guinda, tranquilizando a unos padres que lógicamente están preocupados porque su hijo lleva 4-5 o 6 días de fiebre muy alta, y los médicos no le encuentran nada..., dicen que un es virus (como siempre)...
No es Neurocirugía, pero tampoco es nada fácil. Cuidaros.


miércoles, 30 de diciembre de 2015

Problemas de sueño en niños

Los problemas de sueño en los niños son muy frecuente y tienen mucha más importancia de lo que puede parecer a primera vista.
Las consecuencias sobre los padres son tremendas. Sometidos a un agotamiento crónico por la falta de sueño, irascibles y con sus facultades mermadas, las secuelas son rápidamente visibles  en su entorno laboral y familiar. No pocos accidentes, problemas laborales e incluso separaciones pueden ser el fruto final de algo aparentemente tan banal como un niño que duerme mal.




La pesadilla de muchos padres. 

En contra de lo que creen muchos padres, la solución no está en ninguna pastilla mágica, sino en una re-educación del hábito del sueño. 
En general tenemos muy pocos conocimientos sobre el sueño en general y sobre el sueño del niño en particular. Incluso los médicos muchas veces no tenemos los conocimientos necesarios, aunque afortunadamente esto está cambiando en los últimos años.
Los pediatras nos enfrentamos a unos padres desesperados y agotados, que suplican por un remedio para que el niño/ellos duerman. Sólo piden dormir un poco, porque ya no pueden más.
Y entonces el médico sonríe con simpatía, les dice que han enseñado mal a dormir al niño y que les va a recomendar un libro estupendo. El padre/madre con los ojos como platos, responde que ya ha leído todo en Internet y que nada funciona, implora por un jarabe, incluso puede que sugiera dos o tres fármacos.Y cuando el médico se muestra tajante, la mirada de súplica se transforma en odio.
Odio más o menos bien disimulado, pero odio.Yo lo he visto. Llevan semanas sin dormir.
Aquí es donde los  padres tiene que hacer un acto de fe, tener la mente abierta y contemplar la posibilidad de que el pediatra quizás tenga razón. Por otra parte no tienen nada que perder.
Porque lo cierto es que algunos libros suelen funcionar, siempre que te los tomes en serio, claro.
Durante mucho tiempo he recomendado el conocido libro del Dr. Estivill, que tiene muchos apasionados defensores y también algunos no menos apasionados detractores.Yo creo que funciona, pero también es cierto que no es apto para todos los paladares.
Hace algún tiempo descubrí otro libro que me gusta mucho más, tiene un abordaje más amable.
Escrito por el Profesor Luis Domínguez Ortega, pionero de la Medicina del Sueño en nuestro país, excelente médico y mejor persona, desgraciadamente fallecido hace unos meses.




No soy del todo objetivo, porque aunque no le conocí personalmente si hablamos en varias ocasiones para comentarnos pacientes. Además tengo el honor de ser el pediatra de sus nietas.
Aunque el libro es muy fácil de leer, condensa toda una vida de experiencia y sabiduría sobre un tema tan complejo, de forma muy amena y sencilla.Y además ilustrado por otro grande, Forges.
Ahora que hay que escribir la carta a los Reyes Magos, pocos regalos van a ser tan agradecidos  como este pequeño gran libro. Y no sólo los futuros padres o padres de un bebé pequeño, sino en general cualquier padre, incluso los que tiene hijos que aparentemente duermen bien.
Y lo mejor de todo es que funciona. 
Es cierto que algunos casos muy concretos pueden necesitar el apoyo de un terapeuta especializado para aplicar estos mismos principios, y que algún niño  puede precisar de apoyo farmacológico.
Incluso en algún paciente el trastorno del sueño puede ser la manifestación de otro trastorno o alteración. Pero son casos excepcionales.
Feliz Año a todos, despido este 2015 con un buen regalo todos los padres que quieran dormir más y mejor.






sábado, 26 de diciembre de 2015

Muerte Súbita del Lactante.Parte 2. Prevención

En el anterior capítulo hablábamos sobre el síndrome de muerte súbita del lactante o SIDS (Sudden Infant Death Syndrome).
 Aunque todavía hay muchos interrogantes sobre esta misteriosa entidad, hay bastante evidencia sobre sus factores de riesgo; sobre algunos no podremos hacer nada pero sí sobre otros muchos.
Además comentaremos  sobre ciertas practicas bastante extendidas y nada aconsejables.



                                                                  Campaña difusión" Back to Sleep".

            FACTORES DE RIESGO

1) Sexo masculino.

Es casi el doble de frecuente en niños, por causas desconocidas. Es lo que hay, la biología no entiende de paridad.

2) Prematuridad. 
 2/3 de los casos de SIDS son prematuros. Si tu hijo ha nacido prematuro poco podemos hacer al respecto, pero si es importante resaltarlo, porque a veces por intentar asegurar un parto seguro se fuerzan indicaciones de inducciones prematuras o cesáreas por parte de padres y algún obstetra (los menos, afortunadamente).
Parece que una pocas semanas no importan, pero esta es una de las razones por las que los pediatras insistimos tanto en intentar llegar al término de la gestación.

3) Exposición al tabaco

Tanto la exposición prenatal como la  postnatal.
Hay evidencia de una fuerte asociación entre el tabaco y el SIDS
Las embarazadas NO FUMAN y en las casas con niños NADIE FUMA (y no vale que sea en la terraza, ni me asomo a la ventana, ni enciendo el extractor de humos, ni nunca lo hago delante de los niños ...).



         Horrible, qué quieres que te diga......


No es por presionar, pero este este es un argumento de primera para echar a tu marido a la calle (a fumar, claro).

4) Abuso de otras drogas (Alcohol, heroína, cocaína)

Sin comentarios. ¿Alguien ha podido olvidar al bebé de la película Trainspotting?

5) Madres muy jóvenes, monoparentales, bajo nivel socioeconómico.

Lo que tenemos que hacer es ayudar lo que podamos a estas madres  en situaciones tan complicadas. Hay varias organizaciones que se dedican a ello, pero cualquier ayuda es poca.

6) Cuna y complementos. 

Un colchón poco firme.
Uso de almohadas.
Uso de peluches y otros "muñecoides".



         
Uso de chichoneras.




                                                     "¡Di no a las Chichoneras o Cubrecunas!"

                                              Otro regalo absurdo. ¿Por qué nadie regala 
                                             a las madres un Jamón Ibérico o un bono de masajes....?



Ropa de cama que puede cubrir la cara del bebé.

                                   
                                                           La ropa de cama va remetida al final de la cuna: 
                                                           el bebé puede quedar descubierto pero nunca cubierto 



                                         
                                                                                 Más de lo mismo. 
                                                                  Campaña Feet to Foot (pies al pie de la cama)
         




TODOS estos objetos o situaciones fueron encontrados con mayor frecuencia en los casos de SIDS.
Resumiendo, el concepto es MINIMALISTA, casi monacal. Colchón duro y firme, una sola sábana o manta dispuesta de forma que no pueda cubrir la cara del bebé (o un saco tipo nórdico) y punto pelota.
Hasta las chichoneras han sido desaconsejadas recientemente por la AAP (Asociación Americana de Pediatría). De los muñecoides no hablo, ya lo haré otro día.

7) Colecho o Bed- sharing.

Aunque tiene indudables ventajas en cuanto al estímulo del vínculo madre-hijo y de la lactancia materna y además cuenta con muy numerosas y entusiastas defensoras, está claramente asociado al SIDS. No es  recomendable.





                                                                    Encuentra los 5 errores

Si se recomienda sin embargo que el bebé duerma en las misma habitación de los padres, en su propia cuna.



                                                             Cerca pero separados. Campaña en Nueva York

8) Dormir fuera de la cama

Quedarse dormida con el bebé en un sofá, sillón o camas de agua es muy peligroso por el riesgo de sofocación.

9) Uso de monitores. 

Muy populares en algunos países y cada vez más sofisticados, NO SON RECOMENDABLES.
No previene el SIDS, es un gasto superfluo y sobre todo añade más angustia y estrés a un momento de la vida ya de por sí bastante complicado.


                                                         Aunque muy tentador para madres megacontroladoras
                                                             ("superlocas" para los amigos), es una mala inversión.




10) Posición para dormir. 

El factor de riesgo más importante.
Dormir boca abajo o de lado es el factor de riesgo más importante para la muerte  súbita del lactante.
La publicación en 1992 de la recomendación sobre no dormir boca a abajo ha supuesto el mayor hito en la lucha contra el SIDS.
Está recomendación se amplio unos años después a la de no dormir de lado tampoco.
Desde que en 1994 se lanzara una exitosa campaña a nivel nacional en EE.UU para difundir esta recomendación  con el lema "Back to sleep" (juego de palabras con dormir sobre la espalda o boca arriba y volver a dormir), las muertes por SIDS se han reducido a la mitad.
Pocas veces una medida tan simple ha salvado tantas vidas.
Por eso me da mucha pena, que casi 25 años después, hay sanitarios en maternidades  y alguna Salus despistada que todavía recomienda dormir en prono o de lado.




        Gráfico que muestra el efecto de la recomendación de dormir boca arriba(1992)
y la campaña Back to sleep (1994) sobre la incidencia del SIDS.



LOS BEBÉS DUERMEN BOCA ARRIBA. Siempre.



11) Temperatura ambiental excesiva.

Un ambiente excesivamente caluroso también se asocia a SIDS.
Casi todos tendemos a abrigar de más a los niños.
Además, en las parejas, entre otras muchas saludables diferencias de parecer, hay siempre una diferencia de termostato que lleva a no pocas discusiones, de las que soy divertido testigo accidental en mi consulta en no pocas ocasiones. Otro día hablaremos largo y tendido sobre el tema.


12) Infecciones banales, incluidos catarros de vías altas.

Además de la temida bronquiolitis, está es otra de las causas por la que tenemos que extremar las precauciones con los bebés más pequeños.
Casi la mitad de los niños que fallecen por síndrome de muerte súbita del lactante habían presentado síntomas de alguna infección leve en los días previos.
Como ya comentaba en mi reciente artículo, los bebés son enchufes y no se tocan (por cierto mi artículo más leído hasta el momento: 3971 visitas).


                          FACTORES PROTECTORES.


1) Vacunación adecuada.

Posiblemente porque previene contra infecciones fulminantes que pueden simular un SIDS o bien porque se asocian a un mejor control pediatrico el caso es que los niños con su calendario vacunal en regla se mueren menos de SIDS. Reduce hasta un 50% el riesgo de SIDS. Otro argumento más para convencer a los antivacunas.

2) Lactancia materna.

Sobre todo si es exclusiva, es un factor protector independiente. Otra de sus bondades.





                                                              La lactancia materna reduce el riesgo de SIDS



2) Posición al dormir: decúbito supino. 

Repetimos: Dormir en decúbito supino( boca arriba) es el mayor factor protector contra la muerte súbita del lactante 



3) Uso de chupete.

Al final resulta que los pequeños adictos tenían una buena razón para perseverar en su vicio.
Por razones desconocidas el uso del chupete protege contra el SIDS. Evitarlo mejor  en la primera semana si estamos con lactancia materna, pero se ha comprobado que realmente no interfiere mucho con  esta ésta, como sosteníamos hasta hace bien poco.
Tampoco hay que obsesionarse y empeñarse en que lo coja sí o sí, ni que lo tenga toda la noche enchufado. Se le ofrece, y si lo coge fenomenal y cuando lo suelte no hace falta ponerlo otra vez. 
Inconvenientes: mal oclusión dental y otros problemas dentales menores.




   
                                                             Los chupetes pueden proteger del SIDS



EN RESUMEN 





El bebé duerme boca arriba en una cuna independiente pero en la misma habitación que los padres. Colchón firme en una cuna que no contiene nada más, en una habitación no demasiado calurosa, en una casa donde nadie fuma.
El bebé sigue su calendario vacunal rigurosamente y a ser posible es alimentado a pecho.
Además de propina le ofrecemos un chupete y evitamos que toque todo el mundo toque al bebé ( que pasa a convertirse en un manos libres. 



    El ABC del sueño seguro: Sólo, boca arriba y en mi cuna



COMENTARIO FINAL OFF-TOPIC

Como podemos ver, en otros países se gastan el dinero público en campañas muy ingeniosas y muy útiles, que salvan vidas. Yo veo poco la TV, pero no me suena nada parecido por aquí; eso sí, en cada rotonda tenemos una "obra de arte"